La noche que debía ser el punto culminante de la gran celebración para la familia Vane se convirtió de repente en el inicio de una tensión nueva y mucho más grande. La noticia del arresto de Victoria Averil se propagó como fuego avivado por un fuerte viento entre la élite de la ciudad. Antes de que amaneciera, esa humillante noticia ya había golpeado las puertas de la residencia principal de la familia Averil, desencadenando una tormenta de furia como nunca antes se había visto en aquella lujos