Faltaban diez días para la boda cuando fueron a comprar su vestido de novia. Ivanna había tratado de llevarla con un diseñador exclusivo, pero por un motivo u otro le había dado largas, por lo que tuvieron que ir a una tienda que vendía trajes de novia ya confeccionados.
Sus hermanas, Catherine, la primera esposa de su padre, Gema y Rania la acompañaron, sin embargo, la tristeza la invadió al pensar que su madre, la persona que más la había amado no estaría presente para verla vestida de novia.