La expresión severa del Dr. West fue la última imagen grabada en la mente de Cathleen al salir de la habitación. Suspiró profundamente y dirigió su mirada cansada hacia la computadora portátil que tenía sobre el escritorio. Como si fuera una señal, apareció una nueva notificación de correo electrónico, devolviéndola a la realidad. El peso de su dolor pareció intensificarse al darse cuenta de que la vida continuaba, por mucho que deseara que se detuviera un instante más.
Los dedos de Cathleen te