La presencia de Cathleen en la habitación atraía la mirada de Xavier como un imán; su paso seguro contrastaba con la delicada luz matutina que la envolvía. Los sutiles matices del amanecer jugaban en sus rasgos, acentuando las tenues cicatrices que adornaban su piel, testimonio de las batallas libradas y los dolores ocultos soportados. Xavier anhelaba ofrecerle sustento, una súplica silenciosa que resonaba en su mente para alimentar su resiliencia. Sin embargo, los ecos de su acalorado intercam