El rico y sabroso aroma de comida recién cocinada flotó por la habitación tenuemente iluminada, llenando los sentidos de Xavier. Colocó cuidadosamente la bandeja sobre la mesita de noche y se tomó un momento para admirar las delicadas sombras que danzaban en las paredes, proyectadas por la luz parpadeante de una sola vela. La acogedora habitación parecía envolverlos en su cálido abrazo. Mientras contemplaba a Cathleen, su rostro sereno en el sueño, no pudo evitar sentirse agradecido por este mo