76: Han encarcelado a su esposo.
Mi guardaespaldas no dice nada, se retira como si no hubiera pasado nada, le pasa por un lado a Mylo y este lo ve con severidad.
Esto solo me hace molestar.
No puede ser que Darwin realmente no confíe en ningún hombre cerca de mí, bueno, excluyendo a Ian.
Suspiro, quitando mis patines en silencio y recordando que le pedí a Ronetta que me mantuviese informado tanto de él como de la chica, Melly, ya que no hacía falta que Darwin me lo dijese: pude haber estado en el momento, en el hospital, pero