34: El tiempo suficiente.
Narra Elian.
La última vez que había corrido hacia algo con todas las fuerzas de mi corazón, resultó en vano. Esa vez la tragedia aunque yo estuviese arrepentido y devastado, llegó para hacerme saber que lo único que merecía era dolor.
—¡Estás muerto para nosotros!
El llanto de mis padres aún se escucha con la misma intensidad cuando al bajar de la motocicleta toco el timbre.
Sé que lo que haré es una locura.
—Disculpe, ¿a quién busca?
Una voz a mis espaldas me hace sentir un poco de miedo, pe