119: Inesperado debate.
Elian.
Suspiro ante los latidos de mi corazón cuando la persigo con la mirada y la veo sentarse; sin embargo algo me detiene, pues la mirada de Sebastian se cruza conmigo cuando se pone casi a mi frente pero en el otro extremo al lado del escenario, y aunque le cuesta reconocerme finalmente lo hace, y me doy cuenta porque niega severamente con la cabeza después de que se le haya abierto un poco la boca.
—Todos en sus puestos, están por cerrar —les digo a todos.
No hace falta que me respondan, s