110: Nos han descubierto.
Ámbar.
—¿Ya se fue? —Mi hombre cuestiona asomando su nariz por una pequeña línea entre la puerta y el marco.
—Sí, ven, por favor…
Tomo su mano para salir del baño, y luego, desde mi cama, estiro mis manos hacia él. Sí, comportándome con una niña porque así me siento, pequeña, con ganas de que me mime y me dé todo el calor que he extrañado tanto de él.
Nunca me había sentido de esta forma con nadie más. Toda mi vida tuve que hacer el papel de una niña, adolescente, mujer, fuerte. Y a pesar de qu