111: Lo mejor de mí.
Ámbar.
—¿Ámbar? ¿Quién es…?
Elian me aprieta con fuerza después de sentir cómo se acomoda el pantalón, y luego de darle un beso a mi hombro, se levanta, con cautela.
—No soy un extraño. —Escucho que le dice—. Amo a tu hermana más que a mi propia vida.
Y aquellas palabras hacen que finalmente tome las fuerzas para sentarme en la camilla, acomodando mi bata, para ver los ojos de Adrián; aunque con los latidos de mi corazón aun causando estragos por imaginar que fuese otra persona.
—Te prometo que