Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de terminar de ponerme la ropa y de ayudar a Samuel a ponerse la bata del hospital, me dirigí a paso rápido hacia la puerta. Con el corazón aún latiéndome con fuerza, giré el seguro. Apenas la hoja de la puerta se abrió unos centímetros, fue empujada con brusquedad desde afuera.
Al instante entraron el Papá Lucas, la Mamá Melissa y el Papá Arturo, con el rostro frunci







