Mundo ficciónIniciar sesiónTras horas que se sintieron como una lenta tortura, el silencio de la noche se quebró de pronto. El llanto débil pero agudo de un recién nacido atravesó las sólidas puertas del quirófano.
Guaaa… guaaa…
En un instante, mi corazón retumbó con violencia, latiendo tan fuerte que el pecho se me oprimió. Cada gota de sangre en mis venas pareció congelarse durante un segundo entero. &iques







