Mundo ficciónIniciar sesiónPOV EMELIA
Sé que mi actitud es exagerada. La lógica en mi cabeza no deja de susurrarme que este comportamiento no tiene sentido, pero el miedo que oprime mi pecho es mucho más grande. Desde anoche, no he soltado a Gabriel de mis brazos ni un solo instante. Incluso ahora que el sol de la mañana está alto y sus rayos se cuelan por las rendijas de las cortinas de la habitación, sigo abrazando con fuerza este cuerpecito contra mi pec







