Mundo de ficçãoIniciar sessãoPunto de vista de Emelia
Nunca he podido resistirme al suave roce de las manos de Samuel. Esos dedos firmes que siempre logran transmitirme una sensación de bienestar y que, al mismo tiempo, son el baluarte más sólido que me hace sentir completamente protegida desde que me convertí en su esposa. El peso del trauma, el miedo a la pérdida y las sombras del pasado se desvanecen al instante cada vez que mi cuerpo se acurruca en sus brazos.







