Cariza.
Leer tantos libros eróticos me ha dado valor para hacer lo que estoy haciendo, sé que soy una inexperta pero quiero ser ahora la que le de placer a mi esposo, no permitiré que vea a otra, esa Violeta me choca, la manera en cómo ve a mi hombre, pero eso sí que no se lo permitiré, dejo de pensar al sentir una de las manos de mi esposo en mi espalda, mientras juego con el.
—Oh si mi amor, es mejor que dejes de hacer eso o acabare —Su voz suena con una fascinante excitación, asombrada por s