—Ya está aquí.
Marcus lo dijo en el momento en que entró a la sala de espera del hospital, el agotamiento y la alegría pura entrelazados en su expresión de una forma tan completa que Bianca sintió que se le llenaban los ojos antes de que dijera otra palabra.
—Está bien. Amara está bien —preguntó Ethan, ya de pie, Zoe apretando su mano con fuerza a su lado.
—Las dos perfectas —dijo Marcus, la voz espesa—. Pequeña, por la llegada temprana, pero fuerte. Los doctores la están llamando una prematu