—Lo hiciste.
Bianca lo preguntó en el momento en que encontró a Ethan esperando en el estacionamiento, sin saludo, sin preámbulo, el aire frío sin hacer nada para calmar la pregunta que se sentaba pesada en su pecho.
El rostro de Ethan cambió, la confusión deslizándose rápido hacia algo más cuidadoso. —Hice qué.
—Disculparte con Rosalind. Hace años, antes de que nada de esto saliera a la luz. Antes de que yo siquiera supiera su nombre. —La voz de Bianca era firme a pesar de cómo le temblaban