—¿Todavía no te ha llamado?
Kemi lo preguntó junto a la puerta de la escuela, los brazos cruzados contra el frío, observando el rostro de Bianca en busca de la respuesta antes de que ella la diera.
—No. —Bianca mantuvo la vista fija en las puertas, esperando a que Zoe saliera por ellas—. Ni anoche. Ni esta mañana. Nada.
—Eso no es normal en él.
—La verdad es que no sé qué es normal en él. —Las palabras salieron más cortantes de lo que pretendía, y apretó los labios, arrepentida—. Lo conozco