Capítulo 56: El allanamiento.
En casa de Gio.
Mark y Gio, le advierten a Ángel de cómo están las cosas dentro de la organización y también le cuentan, de la actitud despiadada que tuvo Ítalo con Mark.
—Mi padre no contralará nuestras vidas, tengo que hablar muy seriamente con él. Él no nos domina no somos de su propiedad, siento mucho lo que te pasó, Mark—señala Ángel con pesar.
—Mi situación ahora es lo de menos, al parecer Solís está un paso de dar con tu verdadera identidad—se preocupa Mark gradualmente.
—No tengo miedo,