Capitulo 40: La preocupación de un hermano.
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En ese mismo momento, pero en la oficina del Rey Maitano.
—¿Esto es todo? —preguntó Landel sosteniendo el informe en sus manos, mientras estaba sentado en un sofá de la sala en su oficina.
A pocos metros, en otro cómodo sofá, se encontraba el Conde Heliar.
—Sí. Parece que los demás encargados están haciendo un buen trabajo en la organización de los pequeños pueblos. Los nuevos Maitanos se encuentran bien, a pesar que muchos resultaron heridos en la guerra han sido atendidos por l