7. Hijo secreto
Cuando por fin llegué a casa después de horas de viaje llena de dudas e incertidumbre, no supe si lo que sentía era miedo o alegría. Para empezar, aunque tenía tooodas las ganas del mundo por resolver esto, poco o nada hicieron mis padres para orientarme en esto del mundo de los negocios. Verán, nunca dedicaron especial tiempo para explicarme mucho.
Era lógico que si mi hermano iba a heredar la dirección ejecutiva (un error, del que siempre me imaginé, claro), yo no supiera mucho. La realidad e