63. Hermanas arpías
Sus hermanas ya la estaban esperando en su oficina a la mañana siguiente cuando asistió a su trabajo. Ella entró como si de la presidenta del país se tratase, caminando con paso decidido y mirada altiva.
—Buenos días queridas hermanas mías, qué agradable sorpresa es para mí recibirlas hoy. Y pors sorpresa me refiero a que en serio estoy atónita; ustedes prácticamente han hecho como si yo no existiera en... —puso una expresión pensativa mientras caminaba hasta su escritorio y colocaba su bolso en