18. ¡No usamos protección!
El día pintaba para estar en la cama y ser caluroso y emocionante, Esmeralda pensó nuevamente en el mensaje que había recibido y casi le dieron ganas de apretarle el cuello a alguien, no entendía porqué su madre elegía justo ese viaje para molestarla.
No eran precisamente unidas, de hecho, si no fuera porque aparecía en la partida de su nacimiento pensaría que no tenían nada que ver. Pero ya era una adulta y según su abuela Sadie no era sano guardar rencor, menos con tu propia familia. Y ella ob