14. Virginidad perdida
Cuando Alistaír fue a besarla ella sintió lo salado de su orgasmo, el sabor le gustó en sus labios. Alistaír le apretó las nalgas y la atrajo hacia él, ella pudo sentir la dureza de su miembro que se notaba que estaba muy excitado Y eso la hizo sentir empoderada, ser capaz de volverlo loco. Entonces supo lo que se avecinaba, sabía que ya el momento de convertirse en uno había llegado. Esmeralda no pudo con la emoción que sintió en el pecho, la emoción de saber que iba a entregarse a él y que ib