“Se llama Naomi,” dijo Sandra. “Eso es todo lo que Peter me dijo. Naomi Osei, aunque imagino que ahora usa otro nombre. Tendría sesenta y tres. Tal vez sesenta y cuatro.”
Cloe se quedó muy quieta en el pequeño pasillo, las palabras asentándose sobre ella como algo demasiado grande para que el cuarto lo contuviera. Otra hermana. Mayor que Eleanor y Sandra las dos. Una mujer que había pasado décadas al otro lado de una puerta que nadie sabía que existía.
“¿Peter tiene alguna manera de contactarla