No durmió.Se quedó tumbada en la oscuridad, reviviendo la escena. El rostro de Marshall. La forma en que la había mirado, como si fuera un objeto al que controlar. Sandra riendo mientras él la guiaba hacia adentro. Y luego esa llamada, la voz de Sandra, suave e imperturbable, como si advertir a una mujer sobre su hermano fuera algo habitual entre la cena y el postre.Mac Harlow. El hermano de Sandra.Cloe miró al techo y le dio la vuelta. El hombre que había corrido tres manzanas para devolverle la carpeta era el hermano de la mujer con la que Marshall se había casado en secreto. Lo que significaba que Mac era la razón por la que Marshall tenía ese puesto en el extranjero. Sandra había usado la empresa de su hermano para conseguirle un ascenso a Marshall, una razón para mantenerse alejado, una excusa perfecta para construir una segunda vida.No se había enterado de nada de eso hasta hacía veinte minutos. Mac, desde luego, no lo sabía.Pensó en no ir. Sería más sencillo. Más limpio. P
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