Traiciones del Pasado.
La verdad no explotó. No llegó con un golpe ni con un grito. Llegó como una línea que conecta puntos que siempre estuvieron ahí, esperando a que alguien tuviera el valor, o la necesidad, de unirlos.
Eran casi las once cuando Caelan volvió a llamarme desde el canal encriptado. Yo seguía en el apartamento, caminando en círculos entre la sala y la ventana, con el video de Noah aún abierto en mi teléfono como una herida que no cerraba. Cuando vi su nombre en la pantalla, supe que algo había cambiad