Mundo ficciónIniciar sesiónRodrigo, salió del ascensor de la empresa, caminó a toda prisa hasta su oficina. Katherine, lo esperaba con impaciencia sentada en una de las salas de recepción. Al ver a la mujer de inmediato se dirigió a saludarla.
—Kate buenos días —extendió su mano a ella—. Disculpe la demora, suelo ser muy puntual en mis reuniones, hoy tuve un contratiempo... lo siento — pronunció Rodrigo, con su voz gruesa y seductora. Ella levantó su mirada, él le brindó una sonrisa.
<Va a arder Troya por aquí. ¿Qué opinan?







