Marcos y Logan sintieron tantos celos que no pudieron contenerse, ellos irrumpieron en la pista y tomándolas a cada uno por el brazo trataron de sacarlas, pero ellas que salieron de su shock pusieron resistencia y se vieron respaldadas por los chicos.
―¡Suelta a mi esposa! ―Gritó Logan dándole un puñetazo a quien se puso a Isla a sus espaldas. ―¡No la toques! ―Lo señaló dispuesto a seguir, pero el puñetazo que le estremeció la vida lo obligó a centrarse en otra cosa.
―Largo de aquí. ―El homb