Logan logró llegar justo a tiempo para desviar el disparo. Isla se quedó petrificada, pues la bala rozó su oreja y la siente caliente.
—Vete. —Ordenó Logan batallando con Elkin. —¡Ve con los niños y mis hombres! ¡Sal de aquí! —Isla miró por un segundo el forcejeo y como si un interruptor se encendiera en ella, se puso en pie, tomó la mano de Sofi, quien no hacía más que llorar y corrió en dirección a los hombres de Logan.
Los hombres de Elkin habían muerto, pero lograron avisar y pedir refuerzo