Nada de lo que se le hiciera a Constantine parecía calmar la furia y el dolor en Logan. Había pasado un mes, mes donde Constantine sufría constantemente maltrato físico, verbales y psicológicos, pero nada de eso calmaba lo que él sentía en el su interior.
—Por favor, Logan, haz que paren, ya no lo soporto más, ¡Basta! —Imploró Constantine al recibir otra bofetada de la enfermera que la atiende. —Yo no estoy loca, ¡Ya sáqueme de este lugar, por favor! ¡Ya basta!
—Es irónico, ¿No? Mi esposa qui