Isla suspiró frente al espejo, se quiso negar a ir a esa fiesta, pero Logan no estaba de acuerdo, ella debía estar ahí porque sería mal visto que su esposa no lo estuviera acompañando. Las lágrimas recorriendo sus mejillas solo fueron el recordatorio de lo cruel que fue con ella al decirle que la gente vería más mal que él estuviera con la mujer que ama y a ella la tuviera ahí siendo humillada.
No quería llevar nada de lo que Logan le había regalado y mucho menos los anillos en su dedo, eso se