Logan miró a su esposa en brazos de otro hombre y que le limpiara las lágrimas con tanta delicadeza lo terminó de enfurecer. Él había ido ahí con flores y chocolates para disculparse, se aventuró a soportar las miradas porque está en una silla de ruedas solo por ella y ahora la encuentra en brazos de su jefe.
―No me toques ―Logan se echó a andar al verlos salir de la barra para dirigirse a un lugar que no le está gustando.
No le interesó las personas quejándose porque los atropella o las mirada