Henry se mesó el cabello frustrado, él también había estado en extremo ocupado.
Los Alonso intentaron sabotearle sus planes de negocios con el sindicato del puerto, sin embargo, él tenía un aliado infalible, «Don Dinero» y ese, convencía a todos, pero le había robado tiempo de seducir a su esposa y de preparar la gran noche de bodas que seguían posponiendo.
Se levantó suspirando y dejando todo a medias, Eva debería estarlo esperando en la habitación, no se quedaría como todos estos días trabaja