— Phil no me besó, no lo dejé porque soy una estúpida, sin embargo, cuántos besos no le habrás dado a tu querida prometida, obligados o no, has tenido que cumplir con tu papel de su hombre, porque eso es lo que eres ante todos, su futuro esposo…
El corazón de George latió feliz al escuchar lo del beso, pero la otra frase, era muy difícil de explicar.
— Helen no es así…
— ¡Si es así maldici0n! ¿Crees que no lo sé? ¿Tan imbécil me crees? – lo cortó con una palabrota, ya estaba cansada de hablar d