— ¿Por qué no puede aceptarlo? Es un obsequio de Henry, él salvó a mi abuelo y es en agradecimiento, ¿no le parece un poco grosero devolver la gratitud de los demás?
Mildrey no pudo evitar mirar a Eva con enojo y desdén.
¿Cómo se atreve a devolverle el regalo que se pasó por horas buscando para traerle a su amor?
¿Quién era ella para hablar por Henry?
— Lo que me parece grosero es que una señorita soltera como usted, le regale a un hombre casado un objeto tan íntimo y privado como unos gemelos