— ¿A estas horas? – Eva le preguntó mirando que ya era tarde y pasaba la medianoche.
— Sé que estás cansada, Eva, pero tiene que ser hoy, no puedo esperar, de eso depende nuestra supervivencia – Henry miró hacia atrás y puso su mano, sobre la más pequeña de Eva que guiaba la silla.
— Bien, ¿a dónde vamos?
— A un viejo establo, que está en esa dirección
Henry le señaló una bifurcación del camino más adelante y la tomaron, adentrándose en un camino de tierra irregular y casi invadido por las raíc