TYLER
Cuatro meses después
Cuando Gail comenzó con todo ese juego de las citas—así lo consideré cuando lo propuso—no pensé que lo disfrutaría.
No salía en citas.
No hacía esfuerzos. No me involucraba en cosas personales, íntimas o emocionales. Siempre me había limitado a lo físico y nada más.
Pero con el paso del tiempo, las cosas comenzaron a cambiar.
Esa primera cita en la playa había sido mucho más divertida de lo que esperaba. Una diversión inocente, sana.
Nos salpicamos agua el uno