GAIL
Él fue gentil conmigo, casi como si fuera nuestra primera vez otra vez. Pero la forma en que me tocaba tenía un sentido de urgencia, una desesperación que no había estado presente la primera vez.
Y esta vez, mi necesidad por él reflejaba esa urgencia. Ahora que sabía qué esperar y cómo sería, había un vacío dentro de mí que solo Tyler podía llenar, un dolor que sabía no desaparecería hasta que obtuviera lo que necesitaba.
Era como si Tyler fuera una droga sin la cual había vivido felizme