Elena pensó por un momento que Aurora también se iría por la tarde, pero para su gran sorpresa; Aurora no solo sugirió tomar una siesta, sino que también insinuó quedarse a cenar.
Silvio no dijo nada en lo absoluto, y aunque Elena no quería enfrentarse en ese momento a Aurora, no tuvo más remedio que resignarse y empezar a preparar la cena.
Después de la experiencia ocurrida con el almuerzo, Elena fue más cuidadosa esta vez.
Sin embargo, Aurora seguía sin estar del todo satisfecha, aunque al men