Elena no tenía ni idea qué había hablado Silvio con la abuela, solo notó que cuando salió, su cara no lucía del todo muy bien. Inconsistentemente pensaba que algo malo le podría haber estado pasando a la abuela.
Se levantó repentinamente y salió corriendo hacia la habitación, sin que Silvio lo pudiera notar, él se encontraba sacando sus propias conclusiones.
Al ver que la abuela seguía acostada en la cama, sin ningún cambio visible, Elena suspiró de alivio.
Cuando la abuela la vio entrar, sonr