Elena sintió que la persona sobre ella se tensaba por un momento, luego continuó con sus acciones.
En el momento oportuno, sonó un suave golpeteo en la puerta.
En esa casa, solo Carmen tocaba la puerta a esta hora.
Silvio, molesto por la interrupción, no estaba de muy buen humor.
—¿Qué pasa?
Sin levantarse, solo preguntó con mal tono directo hacia la puerta.
—Señor, aún no han cenado. ¿Por qué no cenan antes de dormir?
Elena vio que Silvio se enojaba de nuevo. Aprovechando este instante, lo empu