Elena notó algo y giró la cabeza de forma instintiva para encontrarse con la mirada sombría de Silvio.
Pero esta vez, ella estaba decepcionada por completo, ya no tenía ninguna esperanza en su corazón, simplemente lo miraba con calma.
Silvio frunció el ceño, quería interrogar a Elena, pero al ver sus ojos rojos por las lágrimas, las palabras se atascaron profusamente en su garganta.
¿Lloraba ella porque había escuchado lo que él acababa de decir?
De repente, Silvio se sintió un poco ansioso, con