MELODY
Cuando la niñera me avisa que no encuentra a Brandon por ninguna parte, un mal presentimiento nace en mi pecho, es como si de la nada, sintiera que el peligro rodea a mi bebé, tropiezo con mis propios pies luego de encargarle a Marina, busco por todas partes hasta que una niña pequeña choca contra mí.
—Lo siento, señora —aprieta sus puñitos.
—Cariño —me pongo en cuclillas—. ¿Haz visto a Brandon?
—Sí, se metió en el laberinto.
—Gracias bebé, corre.
La pequeña se va corriendo en direc