NARRADOR OMNISCIENTE
Los ojos de Roman estaban perfectamente clavados en Melody, quien hablaba con su pequeño hijo Brandon, lo cierto es que comenzaba a creer eso de que la sangre llamaba, ya que por sorprendente que pareciera, su pequeño nunca había sido muy social, y ahora, con ella, notaba un cambio, porque él le hablaba con demasiada soltura.
El brillo que hallaba en sus ojos, le hizo recordar que de ese mismo modo ella solía hablarle a él, pero siempre estuvo demasiado ocupado como para d