Blair se había quedado unos segundos en el lugar, ella estaba completamente paralizada, sin contar con el hecho de que analizaba una y otra vez las palabras de Neo Campbell.
Él ya había partido con su hijo, pero su corazón estaba inquieto no solo por el hecho de que su hijo tenía unas altas posibilidades de enterarse de que aquel hombre era su padre, también la atosigaba por algo más.
Sobre todo, cuando entro a la casa y el gran espejo que se mostraba en toda la enorme puerta de la mansión most