Los nervios que agobiaban a Blair no eran pocos, el lugar estaba completamente fuera de lo que ella solía visitar a menos que fuese particularmente sobre su trabajo, aquellas reuniones en las que tenía que actuar como toda una actriz eran un dolor de cabeza para ella.
Justamente en aquel momento sufría por ello, tener que estar en un lugar como aquel, con nada más y nada menos que su esposo, no hacía más que darle un gran vértigo.
Blair podría jurar que se encontraba mareada, nerviosa e incluso