Capítulo 49; Rusia. 🇷🇺
Con la llegada del nuevo día llegó también el momento de afrontar los cambios en la rutina, eran aproximadamente las nueve de la mañana cuando el helicóptero se elevó llevando a Aimara con destino a la ciudad.
La despedida fue bastante emotiva y ambas hermanas lucharon por no llorar, aunque una pequeña lágrima escapó de uno de los ojos de Aimara quién no podía evitar el momento de sensibilidad y la amarga sensación de la despedida. Amaia le sonrió con dulzura, le secó con ternura la lágrima