Amaia lo miró furiosa y luego miró hacia él acantilado sintiéndose aterrorizada porque frente a ella no había más que agua... ¿ realmente él le había dicho que saltara?
—¿Qué?— le preguntó furioso mientras caminaba hacia ella.
—¿ Ahora de pronto has perdido el valor ante la posibilidad de saltar del acantilado e intentar escapar de aquí nadando?, ¿ no es con eso que me estás amenazando?, ¡entonces salta de una put4 vez, que estoy ansioso de verte convertida en sirena?, no me jodas la pacie