Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Quieres salir? —siento unos brazos fuertes rodeando mi cintura—, no quiero tenerte prisionera.
Mi esposo me sorprende admirando lo que se ve tras esta ventana, suspiro al ver a las personas caminar con emoción y no se diga de los niños que saltan por su pequeño juguete que llevan en sus manos.
Estamos casi a unos día